Días de edredón.

De no salir. De acurrucarte entre el mullido cobijo de una manta. De solo pensar. Cuando no se habla, cuando solo se piensa, se piensa más. Y mejor. O el edredón, escondida de la luz, del ruido. De todo. Al calor sanador del hogar. De las caricias. Es de día pero hago como que duermo.... Leer más →

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